Colindante con las Verapaces y Petén, en la región occidental de Guatemala, se encuentra la belleza del altiplano. Las características geográficas de este extenso territorio, su importancia cultural e histórica, junto a sus atractivas montañas y majestuosos volcanes ofrecen el clima más fresco del país. La región es cruzada por la Sierra Madre, que dota a los seis departamentos de la región con diversidad de paisajes, celajes inolvidables, lagunas misteriosas, montañas legendarias y poblados acogedores.
El occidente de Guatemala ofrece atractivos turísticos de diversa índole, entre los que sobresalen el montañismo en los elevados volcanes del departamento de San Marcos, el Tacaná (4,042 m/13,425 f) y el más alto de Centroamérica, el Tajumulco (4,220/13,845 f), desde cuya cima de impresionante altura se puede divisar, en días totalmente despejados, los conos de la cadena volcánica del país. Con menos altura, pero igual de hermosa, la sierra de Los Cuchumatanes ofrece poblados pintorescos como Todos Santos Cuchumatán, con sus coloridas carreras a caballo, o el mirador en la parte más elevada de la montaña, a 3,800 metros sobre el nivel del mar. Sus bosques de coníferas, pintorescos pueblos y gente amable le darán la bienvenida en cualquier época del año. El territorio del altiplano resguarda una biodiversidad importante en el país, ríos hermosos de agua pura y clara, así como lagunas, muchas de ellas sagradas, como la de Chicabal, en el departamento de Quetzaltenango, donde se llevan a cabo ceremonias mayas desde tiempos inmemoriales.
Quetzaltenango ofrece también una gran variedad de atractivos para el visitante. Su cabecera, Xelajú, es la segunda ciudad más grande de Guatemala y es considerada como capital cultural del país. En este departamento han nacido célebres personajes de la historia local, compositores, políticos, escritores y próceres de la independencia. Xelajú conserva aún la belleza neoclásica de sus edificios centrales, alrededor de una plaza rectangular de singular belleza, en la cual los paseos nocturnos y las tertulias inteligentes son el foco de atención. Su exquisita comida local, hermosa arquitectura y sus eventos culturales no opacan la importancia de su alegre Fiesta de Independencia, celebrada a mediados de septiembre, célebre en todo el país.
Al norte de este departamento se encuentra uno de los sitios más bellos de Guatemala, el departamento de Sololá. Cada recodo del camino le mostrará paisajes de primor inigualable, con paradores de excelente calidad y hospitalidad sin par, hasta llegar a Atitlán, el lago más bello del mundo, rodeado de doce pintorescos pueblitos, cada uno con características únicas. Panajachel, el centro comercial y social de Atitlán, destaca por sus hoteles de primera, exquisitos restaurantes y gente amigable. Pero su característica más marcada es la inmensurable belleza de su lago, resguardado por tres volcanes que se enmarcan entre celajes impresionantes. Con tan solo ver desde un mirador la lindura de este sitio, dejará su corazón en el paisaje y encontrará que si existe un Paraíso, Atitlán fue moldeado con el mismo diseño.