Ciudad de Guatemala, el inicio de todo.
A su llegada a la Ciudad de Guatemala, el turista puede observar que la sociedad guatemalteca es un mundo vibrante donde se conjuga el pasado con el presente, lo místico y lo moderno, la tecnología y la artesanía. Cada rincón, calle y edificio es un testimonio vivo de la fuerza del legado de miles de generaciones que han hecho de Guatemala una amalgama cultural y social compleja e interesante.
La Nueva Guatemala de La Asunción, actual capital del país, es una pujante metrópoli con modernos edificios, galerías de arte, centros nocturnos, hoteles de primera clase y todo tipo de diversiones y comodidades. Es foco de actividades culturales y sede de las más importantes instituciones sociales de Centroamérica. Así también, es considerada como la ciudad más moderna del istmo. Su pujante actividad comercial y social discurre entre el casco urbano de la ciudad, la parte más antigua y situada al centro de la ciudad, con la Plaza Mayor, la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional de la Cultura como marca principal, edificaciones alrededor de las cuales se centra el poder económico y social que rige el país. En esta zona se conjuga la arquitectura neoclásica de palacios y casas que poco a poco dan paso a la parte más moderna de la urbe, hacia el suroeste de la ciudad, cuyos edificios comerciales y hoteleros se pueden observar desde el interesante Teatro Nacional Miguel Ángel Asturias, que domina el valle y se sitúa en el corazón del Centro Cívico citadino. La Zona Viva, como se conoce el conglomerado más famoso de comercios y oficinas nacionales e internacionales, ofrece al visitante todo tipo de diversión y una amplia gama de sensaciones. Restaurantes de todo tipo, bares modernos, galerías, museos y centros comerciales guardan especial atractivo para los visitantes, sea que decidan quedarse en la ciudad por motivo de negocios o placer.
El legado ancestral
Es posible, apenas a pocos metros del Aeropuerto Internacional La Aurora, apreciar los primeros vestigios de la arquitectura colonial, disimulada ahora entre árboles y jardines floreados: un acueducto español que data del siglo XVII, que abastecía antiguamente a la ciudad, construido sobre un canal de riego que los antiguos habitantes mesoamericanos usaban para llevar agua a Kaminaljuyú, la ciudad maya que se erguía en lo que ahora es parte de las zonas 7 y 11 de la ciudad. Siguiendo la pista de estos vestigios españoles y mayas, un ejemplo de la mezcla de identidades en el país, puede recorrer cerros de magnífico verdor y agradable clima en el departamento de Sacatepéquez que lo llevarán de la capital de Guatemala a un pequeño valle entre volcanes y arboledas, llamado Panchoy (“valle del lago” en lengua maya cachiquel), donde se ubica La Antigua Guatemala, adormecida entre rosas y buganvilias y vigilada por tres colosales volcanes, guardianes de los secretos que han quedado encerrados en las hermosas ruinas de la antigua capital del Reino de Guatemala.
Lugar de iglesias, cúpulas blancas y calles empedradas, la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de Los Caballeros de Guatemala es la principal atracción turística colonial del país. Su multitud de iglesias y conventos, diversidad de hoteles y servicios, restaurantes y paradores encantadores, hacen de esta romántica urbe colonial el destino predilecto de políticos, artistas, gente famosa y toda clase de viajantes internacionales, muchos de los cuales, seducidos por el olor a flores y sus muros de color terracota, deciden quedarse definitivamente, tal como lo hicieron los conquistadores españoles que convirtieron en el Siglo XVIII a esta ciudad en la más bella joya de la Corona española, destruida ese mismo siglo, en 1773 por una serie de devastadores terremotos que la dejaron despoblada y en ruinas. Poco a poco, La Antigua Guatemala ha recuperado sus aires románticos de ciudad colonial y se ha levantado de entre los escombros, y en 1979, la UNESCO la declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad.